La patada de Aguirre es insignificante, si Sabah o Bravo meten goles o los fallan también, si quedamos campeones ¿A quién le va a importar todo esto si México no le gana a Estados Unidos en agosto? o peor aún si no calificamos al mundial.
Hay un día que acabará con toda la presión, que dará un respiro y nos ubicará donde realmente merecemos estar, ese día se definen muchas cosas.
Ahora podremos festejar goles y levantar la copa Oro, pero nada se compara y ningún gol lo podremos festejar tanto como los que la selección meta ese día, sea como sea se tiene que ganar ese día.
Ese día es el 12 de agosto.










